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¿Puede Dios sanar lo que Él mismo permitió?
LECTURA DE 2 MINUTOS · JOB 5:18 · RVR1960
Hay heridas que no entendemos, pero ninguna escapa del gobierno de Dios ni queda fuera del alcance de sus manos restauradoras.

“Porque él es quien hace la llaga, y él la vendará; él hiere, y sus manos curan.”JOB 5:18 · RVR1960
La mano que hiere también sabe restaurar
Job 5:18 nos recuerda que Dios es soberano aun en los momentos que duelen. Nada entra en la vida de sus hijos por accidente ni fuera de su control. Sin embargo, esto no significa que cada sufrimiento sea un castigo directo por algún pecado específico.
A veces Dios permite una herida para corregirnos; otras veces, para madurarnos, quitar nuestra autosuficiencia o enseñarnos a depender más profundamente de Él. Aunque no siempre comprendamos su propósito, sabemos que su carácter es santo, sabio y bueno.
La misma mano que permite la prueba es la que sostiene, consuela y restaura. Como un Padre amoroso, Dios disciplina a quienes ama, no para destruirlos, sino para hacerlos partícipes de su santidad. Incluso el dolor puede convertirse en una herramienta de gracia cuando nos acerca a Cristo.
Si hoy estás atravesando una herida, no interpretes el silencio de Dios como abandono. Acércate a Él con honestidad, permanece en su Palabra y confía en sus tiempos. Quizá la venda no llegue de la manera que esperabas, pero ninguna lágrima de sus hijos es inútil en sus manos.
Crece en la Palabra.
No camines solo.
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